Los nuevos - Episodio 4

- Provenientes de distintos lugares de Latinoamérica, los náufragos que llegaron a Tri eran 38 adultos y 14 jóvenes, en su mayoría, desconocidos entre ellos. Los esperan varios desafíos después de la tragedia sufrida en aquella embarcación, hacer el duelo de las personas y lugares que dejan detrás, enfrentar un lugar desconocido con otra cultura, con otro idioma, con otras costumbres, y entablar, al menos, una mínima relación con quienes llegaron a la isla. El destino que tenían también quedará para el olvido en la medida que lo nuevo se les presente poco hostil.

De los adultos que llegaron, 15 eran varones y 23 mujeres. De los jóvenes, si se consideran a los menores de 30 años, eran 9 mujeres y 5 varones.

Entre los varones adultos se encuentra Luís, el guía improvisado que, en otro tiempo fue bombero voluntario; también está Roberto, empleado bancario cuyo carácter y vida pasada lo convierte en un desconfiado por naturaleza; un sacerdote; tres profesores de historia; un funcionario municipal; cuatro empleados de la industria alimenticia; dos ex agentes de seguridad privada, ya jubilados; un comerciante de telas, de ascendencia sirio-libanesa y un propietario de una pequeña cadena de supermercados.

Las mujeres adultas tienen las siguientes profesiones u ocupaciones: cinco de ellas son maestras, una es arquitecta, otra cantante lírica y música profesional, otra gerenta de una empresa automotriz, cuatro son amas de casa, tres son empleadas administrativas de empresas de tecnología, una médica, otra cocinera reconocida popularmente, otra conductora de un noticiero televisivo, otra profesora de matemáticas, dos policías en ejercicio, una fotógrafa y otra una diseñadora de ropas.

Las mujeres jóvenes entre las que está Claudia, quien intenta interpretar el lenguaje de los tri y que estudia derecho en la UBA, son una cineasta, una estudiante de Ciencias Económicas de UCh, dos telemarketer, una promotora de productos de belleza, una comunity manager y dos mellizas viajeras hijas de la gerente automotriz y del funcionario municipal.

Por último, los varones jóvenes eran un estudiante de ingeniería industrial, un estudiante del profesorado de educación física, un empleado administrativo recién ingresado a su trabajo, un dibujante y un arqueólogo.

Cada uno de ellos subió al barco con un entusiasmo que se acabó cuando tuvieron el accidente. Todos tenían expectativas distintas, porque, aunque viajaban juntos, cada quien llevaba una motivación diferente. No se conocían de antemano, excepto la familia potentada de las mellizas.

La vida que les espera en Tri puede generar algún vínculo entre ellos, puede afianzar una amistad o alguna relación amorosa. Pero la vida en Tri, también puede provocarles malestares, enojos y odios. El tiempo, el nuevo tiempo con que se organizan los originales, trastocará para siempre sus relaciones.


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